Maneje los cartuchos de tinta ya usados con cuidado, pues puede quedar algo de tinta alrededor de los puertos de suministro de tinta.
Si se mancha la piel de tinta, lave la zona a conciencia con agua y jabón.
Si le entra tinta en los ojos, láveselos inmediatamente con agua. Si, incluso tras un enjuague a fondo, sigue notando molestias o problemas en la vista, acuda a un médico de inmediato.
Si le entra tinta en la boca, acuda al médico enseguida.
No desarme los cartuchos de tinta ni la caja de mantenimiento, de lo contrario la tinta podría entrar en contacto con los ojos o la piel.
No agite los cartuchos de tinta con demasiada fuerza y no los deje caer. Tampoco los apriete ni retire sus etiquetas. Podría provocar una fuga de tinta.
Guarde los cartuchos de tinta y la caja de mantenimiento fuera del alcance de los niños. No beba la tinta.